Dicen que soy una diosa, una diosa del placer, del sexo, del erotismo y de la sensualidad. Me gusta relajarme cada dia después de un duro dia de trabajo en el hospital. Cuando me pongo frente a mi cam estoy deseando que me acaricies con tus palabras y mientras miro como te masturbas mirándome, mi dulce coñito se empapa de fluidos deseando que metas tu polla en él. ¿Mi locura y mi fantasia diaria? Satisfacerte con mi cuerpo. Mis gritos de placer te llevarán a otro mundo inimaginable hasta ahora. ¿Te lo vas a perder? Entra en mi videochat y comprobarás como podemos llegar a la vez al septimo cielo sin ni siquiera tocarnos.
No recuerdo muy bien a que edad exactamente comencé a masturbarme, creo que tenía dos años, desde entonces hasta ahora ha llovido mucho y espero que siga lloviendo mucho mas.
Pero a lo que vamos, anoche como una de tantas noches, comencé a dar vueltas en la cama, a veces cuando me pongo a emitir tan cachonda, muchos de los chicos aun lo están mas que yo.
No me da tiempo a bajarme ni el tanga que ya se han corrido, así que me visto, me desvisto y vuelta a empezar, siempre con la esperanza de que el próximo que entre a verme no lo estará tanto y me dará tiempo a correrme con él.
Pues anoche no fue mi día de suerte, como os iba contando tuve que acostarme caliente perdida, mucho mas de lo que había entrado a emitir.
Total, que me metí en la camita y venga a dar vueltas de un lado para otro, boca arriba, boca abajo y lo bueno es que sin ni siquiera tocarme, notaba como mi gran coñito caliente estaba empapado, estaba pidiendo guerra a gritos y cuando pasa eso, a mi por lo menos el sueño se me va por completo.
Comencé a tocarme lentamente por encima del tanga, tumbada boca abajo y terminé metiéndome la mano a saco hasta que mi dedito, el solo se fue hasta mi punto G y me hizo correr como a una perrita salvaje.
Pero, el punto G no se encuentra así como así, no no. Muchas veces algunas chicas me han escrito al email diciéndome y preguntándome que ellas cuando se masturban simplemente se tocan con la mano el clítoris y que así se corren, que jamás se lo han encontrado, que ni siquiera se atreven a tocarse por dentro porque no lo necesitan. Por ese motivo me he decidido a escribir este nuevo relato, para todas aquellas chicas que aun no han descubierto que la masturbación femenina va mas allá y de paso para todos aquellos chicos que en vez de tocar donde se debe, tocan donde se imaginan que es .
Como todo en esta vida, encontrar el punto G conlleva un aprendizaje, que año tras año si no te explican donde está acabas por encontrarlo, es puro instinto de aprendizaje. Pero si te guían un poco es mucho mejor.
Yo también comencé tocándome solamente por encima de la braguita, me ponía cachonda con cualquier cosa y en dos minutos simplemente sin ni siquiera rozarme con los dedos directamente el coño, me corría. Hasta que no fui una adolescente y empecé a ver películas porno no decidí tocarme directamente sin bragas. Cuando descubrí esto, mis orgasmos comenzaron a cambiar bastante.
Hasta los dieciséis o diecisiete años, no lo recuerdo con exactitud no descubrí mi punto G.
Cuando una chica comienza a masturbarse es porque realmente lo necesita, está supercachonda y sabe que en cinco minutos como mucho se habrá acabado de pajear y tendrá un orgasmo muy distinto al que cuando se folla, se necesita soledad, aunque muchas veces apetece masturbarse y que mientras tanto te miren para ponerte a mil viendo como sus ricas pollas se corren encima de ti mientras lo haces, otras muchas necesitas las soledad, encontrarte contigo misma.
Disfrutar de tu cuerpo, dejarte llevar, arquear tu espalda, tocarte los pechos...
Recuerdo que una vez vine de fiesta muy calentita, muchísimo, cogí mi cámara de video y la planté en distintos sitios mientras me iba masturbando, pensé que cada vez que lo viera sentiría ganas de repetirlo en ese mismo momento.
Descubrirlo fue como comenzar de cero y me pregunté: ¿pero cuanto tiempo he estado haciendo el tonto?
Mi punto G está situado a unos cinco o seis centímetros en el interior de mi vagina, cuando me masturbo, comienzo haciéndolo por encima de la braguita, sin quitármela, no habrán pasado ni unos dos minutos cuando noto que mi coño está realmente húmedo y que mis dedos se deslizan por debajo de ésta, con el mismo flujo que se derrama de mi vagina, unto mis dedos y toco mi clítoris abriendo mis labios inferiores con la otra mano a la vez. Pasado un rato tengo muchas ganas de correrme, me vienen a la cabeza mil cosas, la gente con la que he estado últimamente, las personas que han pasado por mi cam, en fin, es como si mi cabeza de repente se pusiera a funcionar de una manera automática y pasara por ella un gran número de situaciones que me ayudan a llegar a lo mas alto, pero ahí esta el kit de la cuestión, el poder en ese momento poder parar eso y en vez de correrte, alargar la cosa un poquito mas para poder disfrutar de tu orgasmo de una manera distinta.
Comienzo a pensar que sería de mi coño si una enorme polla comenzara a penetrarme en ese mismo instante, sin tener ni siquiera que tocarme el clítoris estoy segura de que le llenaría la polla de mi corrida en un momento , así que introduzco mi dedo corazón y con la parte superior de la palma de la mano a la vez de una manera indirecta voy haciendo un masaje circular sobre mi clítoris. Al principio cuesta un poco encontrarlo, porque aun no has llegado al máximo punto de excitación, pero conforme vas moviendo tu dedo hacia delante y hacia tras con cortos movimientos pero a la vez muy rápidos, comienzas a notar como hay algo que empieza a crecer, es como una bolita poco mas o menos que un garbanzo seco.
Ahí está, una vez lo notas ya no puedes parar de tocarlo porque cada vez que lo haces sientes la necesidad de manosear tus tetas, de mover tu culo, de quitarte de golpe las bragas y cuando no puedes mas, en plan salvaje gritar en tu habitación a solas, como si de una buena follada se tratara.
La paz y el relax que sientes en ese momento me lleva casi cada vez que me masturbo a quedarme dormida con el dedo aun metido dentro y ya no puedo concebir la idea de tener que correrme sin tocar mi punto G., a veces lo he intentado, he intentado hacerlo como antes, pero cuando quiero hacerlo siento que voy a desperdiciar un valiosa corrida y me es imposible no meter mi dedo.
Espero poder haberos ayudado chicas, quizás no lo notéis a la primera de cambio pero con la practica descubriréis un mundo nuevo, las primeras veces que se hacen las cosas siempre son muy muy especiales, aprovechad ese momento y disfrutarlo, y a vosotros chicos ¿que deciros?.
Que de vez en cuando podríais probar de tumbaros encima de vuestra chica cuando está boca abajo y hacer que vuestras manos hagan un trabajo excelente, seguro seguro que no lo olvidará jamás.
Un beso, os quiere
ISIS